Monday, 13 April 2015

Muerte en el aeropuerto


Pierre tomó el arma del crimen entre sus manos enguantadas: una libreta de tapas de color rosa de tamaño pequeño. La abrió con cuidado. Algunas hojas estaban pegadas con sangre seca y se rompieron al separarlas. En la primera página y con trazos redondeados y seguros estaba escrito el nombre de la propietaria: Maria López, y la fecha, del mismo día, el 8 de Abril de 2015.

Había solamente unas cuantas páginas escritas, empezaban con la misma letra segura y clara que en la inicial y seguían una línea recta invisible. Sin embargo a medida que avanzaba, observó como las palabras empezaban a torcerse hacia la derecha y se volvían más agresivas, las líneas perdían claridad, empezaba a haber tachones hasta que al final del todo se convertía en un galimatías ilegible.


Empezó a leer con curiosidad, quería entender cómo una mujer sin antecedentes y aparentemente normal había realizado semejante acto.

“Me apetece escribir en el ordenador y esto me sorprende. Antes, siempre lo hacía a mano, como me veo obligada ahora y parecía que las ideas fluían más rápido y se hacían realidad más fácilmente. Hoy, al quedarme sin ordenador he comprado esta libreta rosa, mi color favorito. También he comprado unas braguitas sexys en Victoria Secret, regaliz de gustos para mi madre y el libro “To kill a mockingbird” de Harper Lee. Mi avión se ha retrasado cinco horas gracias a la huelga de controladores aéreos franceses. Estoy en el aeropuerto Charles de Gaulle, me he olvidado la tarjeta de entrada en sala VIP, o sea que me he sentado en un café de gente común y he empezado a escribir mientras me tomo un Chai Tea latte. Me siento frustrada e incomunicada.

Quién diría que esta mañana cuando me he mirado al espejo de cuerpo entero y he repasado mi figura encajada en el traje gris de las ocasiones especiales, que hoy acabaría así. Que pequeña me siento cuando las cosas no salen como quiero, como odio no me gusta tener que encajar mi vida dentro de las 24h del día y que cuando pasa algo que no espero inesperado no sepa qué hacer. Qué rabia no saber que hoy había huelga de putos controladores aéreos. Es la segunda vez que me pillan, los odio a todos, dsklhuaeriouhigu qefrf, los voy a hja uihaoiuavr”

Cerró la libreta. Notó una corriente de energía que salía de ella y le recorría el brazo, dejándolo rígido. El mundo se tiñó de rojo.

El jefe de seguridad del aeropuerto tomó la libreta rosa ensangrentada entre sus manos enguantadas. Desde la cabina le habían avisado que Pierre, el policía a cargo de la investigación, estaba atacando a otro controlador aéreo. Lo habían parado a tiempo, pero el controlador estaba gravemente herido. ¿Qué habría sucedido? Puede que el diario fuera una pista, lo abrió, pero las páginas tenían tanta sangre que era ilegible. Debería estudiar las cámaras de seguridad. Pero no estuvo a tiempo, una corriente de energía le recorrió el brazo…
 
Entrada dedicada a todos aquellos afectador por las múltiples huelgas de controladores aéreos....